Genio y figura
Genio y figura «Vais —le dijo, yo supongo que dirigiéndose a la Stolz—, a mostraros a hombres de poco arte y de menos literatura, que os comprenderán mal, que os mirarán con el asombro que se mira una ternera de cinco patas, que verán en vos un ser extravagante y estruendoso, y no la artista infinitamente seductora; y que no reconocerán vuestro talento sino porque les costará caro el oÃros».
Para remachar el clavo con que el crÃtico herÃa el orgullo de la América latina, como ahora se dice, habÃa en el artÃculo algunas amonestaciones a la artista, a fin de que no se dejase enternecer por las ardientes adoraciones de los entusiastas americanos, a quienes el articulista calificaba de sensuales y de candorosos, y que, inflamados de amor, irÃan a ponerse de hinojos ante ella.