Genio y figura
Genio y figura Creyendo la señora de Pinto cumplir con un deber y deseosa además de presentar al Vizconde a los más notables personajes de su tertulia, se apoyo en su brazo y recorrió con él los salones. La concurrencia era verdaderamente cosmopolita, y, al parecer, de lo más selecto y encopetado. Verdad es que la señora de Pinto no nombraba sino a las personas que más notables le parecÃan, y sólo a las archinotables presentaba al Vizconde. HabÃa allà cuatro prÃncipes rusos y dos o tres griegos, varios marqueses italianos, un miembro del Parlamento inglés, un célebre poeta rumano, algunos señores polacos y seis o siete condes de Alemania y de Austria, todos hof-fähig, o dÃgase capaces de asistir en la corte, con dieciséis cuarteles cabales, y sin el menor menoscabo ni deterioro en ninguno de ellos. Las esposas, hijas o hermanas de todo aquel señorÃo masculino daban a los salones gracia, hermosura y lucimiento.
HabÃa allà también literatos franceses, aunque de quinto o sexto orden, o de aquellos cuya celebridad y gloria estaban aún en ciernes o en capullo, sin acabar de florecer y de abrirse a la clara luz del dÃa; periodistas de varios partidos y media docena de banqueros o aprendices de banqueros, unos israelitas y otros católicos.
No se habla aquà de los españoles, portugueses y americanos, porque estos eran muchos y formaban la gran mayorÃa de tan hÃbrida asamblea.
