Genio y figura
Genio y figura Seriamente no es lÃcito afirmar que Rafaela se enamorase de D. JoaquÃn; pero sà puede, y debe afirmarse, que le cobró grande amistad y le estimó en mucho, considerándole casi un genio para todo aquello que a la crematÃstica se refiere. Y como se lo decÃa, dándole encarecidas alabanzas, le adulaba, le enamoraba y le animaba a la vez, todo sin el menor artificio. Asà el imperio que sobre él habÃa adquirido se hizo más firme y más completo.