Colacho hermanos o Presidentes de America
Colacho hermanos o Presidentes de America En la capital. Medianoche, en la casa polÃtica de Cordel Colacho.
Una sala escritorio. Decorado lujoso. Dos puertas: una al fondo, abierta a medias al corredor; la otra a la derecha, cerrada, comunicando con otra pieza invisible para el público. Un poco a la izquierda, en el muro del fondo, una ventana cerrada.
Cordel y Acidal, asistidos de Zavala, secretario polÃtico de Cordel, aparecen presas de una gran efervescencia. Los tres hombres están vestidos con extrema corrección. Sin embargo, los hermanos Colacho no logran disimular un recalcitrante fondo nuevo rico. Cordel sobre todo, dentro del traje y del ambiente elegantes en que se mueve, demuestra un embarazo trágico-cómico.
De la pieza vecina llegan ecos de voces y de pasos de gente que entra y sale.
CORDEL, consultando su reloj: —La una menos veinte. Ya no tarda.
ZAVALA: —¿El soldado es un indio?
ACIDAL: —SÃ. Un indio de la altura. Colono de una hacienda.
CORDEL: —Si demora, se va a encontrar con Trozo, ¡y es una broma!
ACIDAL: —¿Por qué? Mejor que se encuentren. Asà verán los dos que estamos en contacto con muchos elementos.
