El arte y la revolucion
El arte y la revolucion —Guerra a la metafÃsica —me decÃa en Moscú—. Guerra al subconsciente y a la teorÃa según la cual el poeta canta como canta un pájaro… Guerra a la poesÃa apolÃtica, a la gramática, a la metáfora… El arte debe ser controlado por la razón… Debe siempre servir la propaganda polÃtica, y trabajar con ideas preconcebidas y claras, y hasta debe desarrollarse en tesis, como una teorÃa algebraica. La expresión debe ser directa, a boca de jarro…
¿Su poesÃa respondÃa a estos anunciados? Evidentemente sÃ. Sólo que la teorÃa de Maiakovski, sirvió únicamente para hacer de él un fabricante de versos «sur commande», frÃos y muertos.
Las declaraciones de Maiakovski expresan la verdad sobre su obra en el sentido en que confirman el hecho de que ella responde a un arte basado en fórmulas y no en la sinceridad afectiva y personal.
Al sujetarse a un programa artÃstico, sacado del materialismo histórico, Maiakovski hizo tan sólo versos desprovistos de calor entrañable y sentido, suscitados por tracción exterior y mecánica, por calefacción artificial.
Maiakovski fue un espÃritu representativo de su medio y de su época, pero no fue un poeta. Su vida fue, asimismo, grande por lo trágica, pero su arte fue declamatorio y nulo, por haber traicionado los trances auténticos y verdaderos de su vida.