El arte y la revolucion
El arte y la revolucion Conjuntamente con las costumbres, las ideas y los intereses, se sacuden bien al aire, cobrando salud y gracia nuevas, las palabras, los colores, las formas, las sensaciones, los sentimientos. Sobre todo, los sentimientos. Una nueva y hasta hoy desconocida psicología nace en Rusia, más libre, más natural y más racional que la psicología burguesa. ¡Qué lejos del tartufismo, de la «delicadeza» convencional y ñoña y de la vergüenza burguesa! En una pieza teatral, un hombre ordena el fusilamiento de su hermano, en nombre del interés revolucionario. En una novela, una mujer solicita y obtiene de las autoridades que el hijo que acaba de dar a luz, sea suprimido, en virtud de haber nacido estropeado. En un cuadro de pintura, figura un obrero en actitud de defecar, sentado en un confortable water-clos. En un «film», hay un toro negro y vigoroso, cubriendo a una ternera blanca y núbil. Etc., etc.