El arte y la revolucion
El arte y la revolucion Se ha manejado con tal hartura y con tanto ensañamiento la palabra «cultura» en filosofía y la palabra «culto» en psicología, que pocos atinan ya a dar con el contenido de estos vocablos. No me refiero únicamente a la confusión que reina en la opinión pública, ni en la conciencia social media. Me refiero principalmente, a la confusión de las filosofías y de los propios filósofos. No hay dos de éstos cuyo concepto de «cultura» sea idéntico. Aquél llama culto al hombre que sabe sentir la música de Stravinsky, mientras éste llama culto al hombre honrado, aunque demuestre una sordera absoluta ante el «Apolo Musageta». Otro llama culto al hombre que maneja magistralmente el latín y el hebreo en la Academia, mientras un cuarto llama culto al hombre que cumple escrupulosamente sus compromisos cotidiano, aunque sea un analfabeto integral.
