Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos El deseo nos imanta.
Ella, a mi lado, en la alcoba, carga el circuito misterioso de mil en mil voltios por segundo. Hay una gota imponderable que corre y se encrespa y arde en todos mis vasos, pugnando por salir; que no está en ninguna parte y vibra, canta, llora y muge en mis cinco sentidos y en mi corazón; y que, por fin, afluye, como corriente eléctrica a las puntas…
De pronto me incorporo, salto sobre la mujer tumbada, que me franquea dulcemente su calurosa acogida, y luego… una gota tibia que resbala por mi carne, me separa de mi hermana que se queda en el ambiente del sueño del cual despierto sobresaltado.
Sofocado, confundido, toriondas las sienes, agudamente el corazón me duele.
Dos… Tres… ¡Cuaaaaaatrooooo!… Solo las irritadas voces de los centinelas llegan hasta la tumbal oscuridad del calabozo. Poco después, el reloj de la catedral da las dos de la madrugada.
¿Por qué con mi hermana? ¿Por qué con ella, que a esta hora estará seguramente durmiendo en apacible e inocente sosiego? ¿Por qué, pues, precisamente con ella?
Me revuelvo en el lecho. Rebullen en la sombra perspectivas extrañas, borrosos fantasmas; oigo que empieza a llover.
