Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos Esperaos. No atino ahora cómo empezar. Esperaos. Ya.
Apuntad aquÃ, donde apoyo la yema del dedo más largo de mi zurda. No retrocedáis, no tengáis miedo. Apuntad no más ¡Ya!
Brrrum…
Muy bien. Se baña ahora el proyectil en las aguas de las cuatro bombas que acaban de estallar dentro de mi pecho. El rebufo me quema. De pronto la sed aciagamente ensahara mi garganta y me devora las entrañas…
Mas he aquà que tres sonidos solos, bombardean a plena soberanÃa, los dos puertos con muelles de tres huesecillos que están siempre en un pelo ¡ay!, de naufragar. Percibo esos sonidos trágicos y treses, bien distintamente, casi uno por uno.
El primero viene desde una rota y errante hebra del vello que decrece en la lengua de la noche.
El segundo sonido es un botón; está siempre revelándose, siempre en anunciación. Es un heraldo. Circula constantemente por una suave cadera de oboe, como de la mano de una cáscara de huevo. Tal siempre está asomado, y no puede trasponer el último viento nunca. Pues él está empezando en todo tiempo. Es un sonido de entera humanidad.
