Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos Todos mostraban aire de viaje. Hasta el modo de andar, antes lento y dejativo, se hizo rápido e impaciente. Transitaban los hombres, vestidos de caqui, polainas y pantalón de montar, hablando con voz que también habÃa cambiado de timbre, sobre dólares, documentos, cheques, sellos fiscales, minutas, cancelaciones, toneladas, herramientas. Las mozas de los arrabales salÃan a verlos pasar, y una dulce zozobra las estremecÃa, pensando en los lejanos minerales, cuyo exótico encanto las atraÃa de modo irresistible. SonreÃan y se ponÃan coloradas, preguntando:
—¿Se va usted a Quivilca?
—SÃ. Mañana muy temprano.
—¡Quién como los que se van! ¡A hacerse ricos en las minas!
Asà venÃan los idilios y los amores, que habrÃan de ir luego a anidar en las bóvedas sombrÃas de las vetas fabulosas.