Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos Con José, otras eran sus relaciones. Como José no podÃa poseerla por la fuerza y a la descubierta, puesto que su hermano estaba con ella, la venció y la retenÃa con la astucia y el engaño. José la hizo entender que Mateo era un tonto, que no la querÃa y que harÃa con ella, a la larga, lo que hizo con la madre de Cucho: someterla a la miseria, obligándola a escaparse con el primer venido. Le dijo, de otro lado, que él, José, en cambio, la amaba mucho y la harÃa su «querida de asiento» el dÃa en que Mateo la abandonase. Además, José, contrariamente a lo que hacÃa Mateo —que nunca prometió a Laura nada—, le prometÃa siempre darle dinero, aunque nunca, en realidad, le dio nada. En resumen, José sabÃa engañarla, halagándola y mostrándose apasionado, cosa esta que Laura no advirtió nunca en Mateo. El propio género de relaciones culpables que los unÃa, azuzaba, de una parte, a José a no ser seco y brutal como su hermano, y de otra parte, a Laura —mujer, al fin— a sostener y prolongar indefinidamente este juego con «Marino Hermanos». En ello habÃa también en Laura mucho de venganza a los desprecios de Mateo. Con todo, y examinando las cosas en conjunto, tampoco amaba Laura a José Marino, ni mucho menos. Ella no sabÃa, de otro lado, si, en el fondo, le detestaba tanto como a su hermano. Pero, en todo caso, sentÃa que lo que habÃa entre ella y José era algo muy inconsistente, difuso, frágil, insÃpido. Muchas veces, pensándolo, Laura se daba cuenta de que no sentÃa nada por este hombre. Y, si más lo pensaba, llegaba a apercibirse, en fin, de que le odiaba…