Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos En el primer juego que siguió al de los cinco mil soles, fue de nuevo esta misma cantidad, apuntada esta vez al azar. Varios acompañaron con menores apuestas a las quinientas libras. Y el ambiente de combate fuéle ahora aún más enteramente hostil al banquero.
Los dados saltaron de la diestra del asiático, juntos, al mismo tiempo, dotados de un impulso igual. Con un instrumento de medida que pudiese registrar en cifras innominables las humanas ecuaciones gestadoras de acción más infinitesimales, habrÃase constatado la simultaneidad absolutamente matemática con que ambos mármoles fueron despedidos al espacio. Y jurarÃa que, al auscultar la relación de avance que desarrollábase entre esos dos dados al iniciar su vuelo, lo que hay de más permanente, de más vivo, de más fuerte, de más inmutable y eterno en mi ser, fundidas todas las potencias de la dimensión fÃsica, se dio contra sà mismo, y asà pude sentir entonces en la verdad del espÃritu, la partida material de esos dos vuelos, a un mismo tiempo, unánimes.
Chale habÃa arrojado los dados constriñendo toda su escultura hacia una desviación anatómica tan rara y singular, que ello turbó aún más mi ya sugestionada sensibilidad. DirÃase que en ese momento habÃa el jugador estilizado toda su animalidad, subordinándola a un pensamiento y un deseo únicos a la sazón en su juego.