Damas oscuras
Damas oscuras —Lo único que quiero es pedirle perdón. —Fue la respuesta—. William me ha contado una historia que yo desconocÃa y, si me lo permite, intentaré compensarle por las dificultades que ha sufrido. Tengo dinero de sobra —prosiguió el joven, con una risa nerviosa—. En el tiempo que he pasado fuera de casa, he conseguido hacer fortuna, y también he hecho rico a otro hombre.
—Me temo que has perdido el juicio —repuso el almirante con sequedad.
—No, señor… Más bien lo he recuperado. Y tengo la intención de llevar una existencia mucho más provechosa de la que habrÃa vivido si no hubiese entrado nunca en la vieja casa de Vauxhall Walk.
—¡Vauxhall Walk! Pero ¿de qué habla este joven?
—Se lo contaré, señor, si permite que me siente. —Fue la respuesta de Graham Coulton. Y, después, se lo contó todo.