Poemas
Poemas Toda la gracia y todos los matices
en el tierno esplendor de sus dieciséis años,
ella tiene el candor de la infancia
y las mañas inocentes.
Sus ojos, que son ojos de ángel,
saben sin embargo, sin pensarlo,
despertar el deseo extraño
de un beso inmaterial.
Y su mano, pequeña hasta tal punto
que un pájaro mosca en ella no cabría,
cautiva, sin esperanza de fuga,
al corazón atrapado por ella en secreto.
En ella la inteligencia acude
en ayuda del alma noble; es
tan pura como espiritual:
¡lo que ha dicho, era necesario!
Y si la necedad le divierte
y la hace reír sin piedad,
sería, si fuera ella la musa,
clemente hasta la amistad,
hasta el amor —¿quién sabe? tal vez,
respecto a un poeta prendado
que mendigara bajo su ventana,
¡el muy atrevido!, un digno premio
por su canción ¡buena o mala!,
pero que atestigüe sinceramente,
sin nota falsa y sin fruslería,