Poemas
Poemas Aquí tenéis frutas, flores, hojas y ramas,
y aquí tenéis mi corazón que solo late por vos.
No lo desgarréis con vuestras manos blancas
y que el humilde presente le sea dulce a vuestros ojos.
Llego cubierto aún de rocío
que el viento matutino viene a helar en mi frente.
Permitid que mi cansancio, a vuestros pies reposado,
anhele los queridos instantes que lo serenen.
Dejad que rechne en vuestro joven seno mi cabeza
llena todavía del eco de vuestros últimos besos;
dejadla apaciguarse de la gran tempestad,
y que yo duerma un poco ya que vos reposáis.
Acuarelas en Romanzas sin palabras
