Poemas
Poemas «Y también pelo castaño».
Canción de Malbrouk.
Tus ojos, tu cabello indefinido,
el arco mal perfilado de tus cejas,
la flor paliducha de tu boca,
tu cuerpo vago aunque rellenito,
te dan un aire poco arisco
digno de todo mi respeto.
Mi respeto, ¡ah, cielos!, lo tienes.
Todas las noches, qué alegría y consuelo,
¡oh!, mi muy presentable morena,
cuando hacia mi lecho vienes, los senos
erguidos, y algo altanera,
segura de mis humildes designios,
los senos erguidos bajo la camisa,
orgullosa de la fiesta prometida
a tus sentidos largamente y por doquier,
¡feliz de conocer mis labios, mis manos,
todo yo, impenitentes de esos pecados
de los que solo un demente se abstiene!
Segura de besos sabrosos
en el rabillo de los ojos, en la hendidura
de los brazos y en la punta de los pechos,
segura de mi postración
ante ese bosque ardiente de las mujeres
¡locamente, fanáticamente!
Y altanera al saber que mi carne
