Poemas
Poemas ¡Ahí la tengo!, tu fotografía,
cuando eras esa pilluela
ya, con esa mirada de desafío,
tus ojitos con mirada de barrena,
entonces con arrogantes pezones,
hoy en arrogantes senos ascendidos
bajo ese largo vestido
que tan bien se llevaba en el sesenta y seis
y bajo la cola y todo lo demás,
se intuye perfectamente tu contoneo
del en ese momento ya bonito muslo,
hoy día bello y todavía fresco;
caderas ardientes y juguetonas,
nalgas y bajo vientre jamás lasos,
ahora poderoso cebo,
¡los encantos, maduros pero duros que ansían
mis entrañas cuando ahí estás
y cuando no estás, mi cabeza!
