Poemas
Poemas El viento de la otra noche derribó al Amor
quien, en el rincón más misterioso del parque,
sonreía tensando el arco con malicia,
y cuyo aspecto ¡tanto nos hizo soñar todo un día!
¡El viento de la otra noche lo derribó! El mármol,
esparcido, al soplo de la mañana gira. Es triste
ver el pedestal, donde el nombre del artista
apenas se lee entre la sombra de un árbol,
¡es triste ver el alzado pedestal,
solo! Y pensamientos melancólicos van
y vienen en mi ensueño donde la pena profunda
evoca un porvenir solitario y funesto.
¡Es triste! Tú misma, ¿verdad?, estás conmovida
por tan doliente cuadro, aunque tu mirada frívola
se divierta con la mariposa de púrpura y oro que vuela
por encima de los restos que cubren la alameda.
Fiestas galantes
