Poemas
Poemas No es Pierrot en ciernes
tampoco Pierrot espigado,
es Pierrot, Pierrot, Pierrot.
Pierrot chiquillo, Pierrot crÃo,
nuez aún verde fuera del ruezno,
¡es Pierrot, Pierrot, Pierrot!
Con algo más de un metro de alto,
el simpático bribón sabe introducir
en sus ojos el rayo de acero
que conviene al genio sutil
con su malicia infinita
de poeta-gesticulador.
Labios rojo-herida
donde la lujuria dormita,
cara pálida con rictus fino,
alargada, muy acentuada,
que parece habituada
a contemplar cualquier final,
cuerpo delicado, y no enjuto,
voz de chica y no mordaz,
cuerpo de efebo en pequeñito,
voz de falsete, cuerpo en fiesta,
criatura siempre dispuesta
a saciar toda apetencia.
¡Ve hermano, ve, amigo,
imita al diablo, recorre los caminos
