Poemas
Poemas Pierrot, que no tiene nada de Clitandro,
vacía una frasca sin esperar más,
y, con soltura, empieza un pastel.
Casandro[11] en el fondo de la avenida,
vierte una lágrima incomprendida
por su sobrino desheredado.
Ese faquín de Arlequín planea
el secuestro de Colombina
y cuatro veces piruetea.
Colombina sueña, sorprendida
al sentir un corazón en la brisa
y al oír en su corazón voces.
Fiestas galantes
