Poemas
Poemas «¡Satán de condición, Diablo de plata!»
Apareció el Diablo
y me dijo: «Hombre inteligente
y razonable
que aquí estás, ¿qué quieres de mí?
Porque me llamas
y creo, hombre todo virtud,
que me invocas.
Pues me pongo, ¿acaso soy bueno?
a tu servicio:
di tu deseo ingenuo o sutil;
¿sandez o vicio?
¿Qué tengo que hacer para complacer
tu sabiduría?
¿La impotencia o el deseo
que crece sin cesar?
¿La indiferencia o el abuso?
Habla, ¿qué puedo hacer yo?»
Contesté: «Agotados los vinos,
no queda magia,
la mujer engaña y el hombre también,
estoy enfermo,
QUIERO MORIR». El diablo: «Si
esta es la alborada[15],
que me ofreces, regreso. Abajo,
matar me ofusca.
