Poemas
Poemas ¡Renuncio a la poesía!
Voy a ser rico mañana.
A otros les paso el turno:
¿quién quiere, quién quiere ser mi Sosia?
Bello empleo, tomo como testigo
las buenas horas de paseo
donde, rimando mal alguna balada,
pasaba mis noches tarde y lejos.
Bajo la luna luciente y clara
los puentes brillaban insidiosos,
el agua envolvía de oleajes graciosos
París, alegre como un cementerio.
¡Renuncio a toda esa dicha
y lego a los jóvenes mi lira!
Hijos, heredad mi delirio,
yo heredo una bolsa corrompedora.
Invectivas
