Poemas
Poemas De niño, soñaba con Ko-Hinnor,
suntuosidad persa y papal,
¡Heliogábalo y Sardanápalo!
¡Mi deseo creaba bajo techos de oro,
entre los perfumes, al son de las músicas,
de harenes infinitos, paraÃsos fÃsicos!
Hoy, más tranquilo y no menos ardiente,
mas conociendo la vida y lo que debemos doblegar,
mi hermosa locura tuve que refrenar,
aunque sin resignarme demasiado.
¡Sea! Lo grandioso no está hecho para mÃ,
mas ¡lejos lo amable y lejos el poso!
sigo odiando a la mujer guapa,
la rima asonante y el amigo prudente.
Melancholia en Poemas saturninos
