Poemas
Poemas A Jules Valadon.
Despótico, pesado, incoloro, el Verano,
como un rey ocioso que preside un suplicio,
en el ardor blanco del cielo cómplice se estira
y bosteza. El hombre duerme lejos del trabajo.
La alondra, cansada, no ha cantado en la mañana,
ni una nube ni un soplo, nada que plise
o arrugue este azul implacablemente liso
donde el silencio, en la inmovilidad hierve.
El áspero entumecimiento se apoderó de las cigarras
y sobre su estrecha cama de piedras desiguales
los arroyos medio secos ya no saltan.
Una rotación incesante de tornasoles
luminosos extiende sus flujos y sus reflujos…
avispas, aquí y allá, vuelan, amarillas y negras.
Antaño y hogaño