Alrededor de la Luna
Alrededor de la Luna —Hasta ahora —dijo— no hemos tratado sino de ir a la Luna, lo cual está y bien; pero ¿cómo volveremos?
Se quedaron sorprendidos sus compañeros; hubieran dicho que aquella dificultad se presentaba por primera vez.
—¿Qué quieres decir, Nicholl? —preguntó gravemente Barbicane.
—Me parece inoportuno —dijo Miguel— pensar en volver de un paÃs cuando aún no se ha llegado a él.
—No es que yo quiera volver atrás —replicó Nicholl—; pero repito mi pregunta. ¿Cuándo volveremos?
—No lo sé —respondió Barbicane.
—Y yo —dijo Miguel—, si hubiera sabido cómo iba a volver, no hubiera ido.
—Eso es responder —exclamó Nicholl.
—Apruebo las palabras de Miguel y añadiré que la cuestión no tiene interés por ahora. Más adelante, cuando sea necesario, trataremos de eso. Si no tenemos el columbiad, tenemos el proyectil.
—¡Buen negocio es! ¡Una bala sin fusil!