Ante la bandera
Ante la bandera
XIV. EL «SWORD» Y «EL TUG»Durante esta noche, sin sueño, he seguido al barril con el pensamiento. ¡Cuántas veces me ha parecido verle chocar contra las rocas, detenerse en alguna excavaciĂłn! Un sudor frĂo me invadĂa de pies a cabeza… Al fin, el tĂşnel estaba franqueado; el tonelillo pasaba; la corriente le conducĂa a plena mar.
¡Dios mĂo! ¡Si el oleaje le volvĂa a la entrada, y despuĂ©s al interior de Back-Cup…! ¡Si al llegar el dĂa yo le verĂa otra vez…!
Me levanto al amanecer, y me encamino a la ribera… Observo… Ningún objeto flota en las tranquilas aguas del lago.
En los dĂas siguientes se ha continuado el trabajo del perforamiento del corredor en las condiciones sabidas. El ingeniero Serko hace saltar la Ăşltima roca a las cuatro de la tarde del 23 de Septiembre.
La comunicación está hecha; consiste en un estrecho pasadizo, para pasar por el cual es preciso encorvarse; pero esto basta. En la parte exterior, el orificio se pierde en medio de los escombros del litoral, y será fácil obstruirle si fuera necesario hacerlo.
Claro es que desde este dĂa el pasadizo va a ser severamente guardado. Nadie, sin estar autorizado para ello, podrá pasar por allĂ, ni para penetrar en la caverna ni para salir de ella… Es, pues, imposible escapar por este sitio.