Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras LA ISLA BEECHEY
EL 25 de junio el Forward llegaba a la vista del cabo Dundas, al extremo norte de la Tierra del Príncipe de Gales. Allí, en medio de hielos más numerosos, crecieron las dificultades. El mar se angosta en aquel punto, y la línea de las islas Crozier, Young, Day, Lowther y Garret, colocadas como fortalezas delante de una rada, obligan a los icestreams a acumularse en el estrecho. Lo que en otra circunstancia cualquiera hubiera hecho el bergantín en un día, le ocupó desde el 25 al 30 de junio. Se paraba, retrocedía, aguardaba la ocasión favorable para tocar en la isla Beechey, gastando mucho carbón, contentándose con moderar su fuego durante los altos, pero sin apagarlo jamás, pues quería estar en presión para no desperdiciar ninguna oportunidad a todas horas del día y de la noche.
Hatteras conocía tan bien como Shandon el estado de sus provisiones; pero, seguro de hallar combustible en la isla Beechey, no quería perder un minuto por vía de economía. Demasiado se había atrasado a consecuencia de su contramarcha hacia el Sin:, y no se hallaba más adelantado que las expediciones precedentes en la misma época.
