Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras ÚLTIMOS PREPARATIVOS
AL día siguiente varió el tiempo, habiendo una recrudescencia de frío; la nieve, la lluvia y los torbellinos se sucedieron durante algunos días.
Bell había terminado su falúa, que correspondía perfectamente al objeto a que se la destinaba. Con su carraza a popa y alta de borda, podía contrarrestar una mar gruesa sin más que su trinquete y su foque, pudiendo por su ligereza ser conducida en el trineo sin agobiar demasiado a los perros.

