Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras LA GRAN CORRIENTE POLAR
MUY pronto las bandadas de aves cada vez más numerosas, petreles, pufinos, fragatas, habitantes de aquellos parajes de desolación, indicaron la proximidad de Groenlandia. El Forward avanzaba rápidamente hacia el Norte, dejando a sotavento una larga cola de humo negro.
El martes, 17 de abril, a cosa de las once de la mañana, el icemaster anunció la aparición del blink de los hielos[11]. Al menos se hallaba a veinte millas al Nornoroeste. Era una franja blanca deslumbradora, que daba una vivÃsima claridad a toda la parte de la atmósfera próxima al extremo horizonte, no obstante la presencia de nubes bastante densas. Los marinos experimentados que se hallaban a bordo no podÃan equivocarse respecto de aquel fenómeno y reconocieron por su blancura que el blink debÃa proceder de un vasto campo de hielo situado a unas treinta millas más allá del alcance de la vista, procediendo de la reflexión de los rayos luminosos.
Al anochecer, el viento saltó al Sur y fue favorable. Shandon pudo recurrir al velamen, y por medida de economÃa apagó sus hornos. El Forward, con sus gavias, su foque y su trinquete, se dirigió hacia el cabo Farewell.
