Cinco semanas en globo
Cinco semanas en globo -Son audaces viajeros -dijo-, y el éxito coronará su atrevida empresa; volverán a ver a sus parientes y amigos, regresarán a su patria…
Pero la debilidad del joven sacerdote aumentó tanto que fue preciso acostarlo de nuevo. Una postración que duró algunas horas le tuvo como muerto entre las manos de Fergusson, el cual se sentÃa profundamente conmovido. VeÃa que aquella existencia se extinguÃa. ¿Tan pronto iba a perder a la vÃctima que habÃan arrancado del suplicio? Curó de nuevo las horribles úlceras del mártir y sacrificó la mayor parte de su provisión de agua para refrescar sus ardientes miembros. Le dedicó la atención más tierna e inteligente. El enfermo renacÃa poco a poco entre sus brazos, y recobraba el sentimiento, ya que no la vida.
El doctor sorprendió su historia entre sus palabras entrecortadas.
-Hable su lengua materna -le habÃa dicho-. Le fatigara menos y yo la comprendo perfectamente.