Edgar Poe y sus obras
Edgar Poe y sus obras Dos años después discute con el propietario del periódico. Es necesario decir que el desdichado Poe le reclamaba a menudo a la embriaguez del aguardiente sus más extrañas inspiraciones. Su salud se fue deteriorando poco a poco. Pasemos de prisa por estos momentos de miseria, de lucha, de éxito, de desesperación, del novelista mantenido por su pobre esposa y sobre todo por su suegra, quien lo amó como a un hijo hasta más allá de la tumba y digamos que luego de una larga estancia en una taberna de Baltimore, el 6 de octubre de 1849, un cuerpo fue hallado en la vía pública. Era el cuerpo de Edgard Poe. El pobre desgraciado respiraba aún y fue llevado al hospital donde el delirium tremens[1] se apoderó de él, y murió el día siguiente, apenas a los treinta y seis años.
Esta es la vida del hombre, veamos ahora su obra. Dejaré a un lado al periodista, al filósofo, al crítico, para referirme al novelista. Es en los cuentos, en las historias, en las novelas, en efecto, donde se manifiesta toda la rareza del genio de Edgard Poe.