Edgar Poe y sus obras
Edgar Poe y sus obras Ahora bien, esto es lo que Legrand deduce con una sagacidad suprema, después de haber realizado largas investigaciones:
Primeramente, descubrió que a cuatro millas al norte de la isla existía un viejo sitio llamado castillo de Bessop. Era un amontonamiento irregular de acantilados y rocas, de los cuales uno presentaba en su cima una cavidad llamada La silla del diablo. El resto se podía deducir: el buen vidrio significaba un catalejo, con el que se debía localizar el punto situado a los cuarenta y un grados, trece minutos del nornordeste. Al hacer la operación, William divisó un gran árbol a lo lejos. Sobre el follaje brillaba un punto blanco que era un cráneo humano.
El enigma estaba resuelto. William se dirigió hacia el árbol, reconoció el tallo principal y la séptima rama del lado este. Comprendió que era necesario dejar caer una bala por el ojo izquierdo del cráneo, y que una línea de abeja, o más bien una línea recta, llevada del tronco del árbol a través de la bala, a una distancia de cincuenta pies de largo, le indicaría el lugar preciso donde se encontraba enterrado el tesoro. Obedeciendo a su naturaleza fantástica, y queriendo engañar un poco a su amigo, remplazó la bala por el escarabajo y se convirtió en el poseedor de más de un millón de dólares.