Edgar Poe y sus obras
Edgar Poe y sus obras Prefiero la historia titulada La incomparable aventura de un tal Hans Pfaall[9], de la cual les hablaré más extensamente. Pero, me apresuraré en decirles que en ella también son transgredidas intrépidamente las leyes más elementales de la FÃsica y la Mecánica, cosa esta que siempre me ha parecido extraño viniendo de Poe que, con algunas invenciones, hubiera podido hacer su relato más creÃble. Al fin y al cabo, como se trata de un viaje a la Luna, no hay que mostrarse muy exigente con los medios de transporte. El tal Hans Pfaall era un delincuente demente, una especie de asesino soñador que, para no pagar sus deudas, decidió huir hacia la Luna. Partió una bella mañana de la ciudad de Rotterdam, después de haber tenido la precaución de hacer volar a sus acreedores, valiéndose de una mina dispuesta a tal efecto.
Debo decir ahora cómo Pfaall llevó a cabo este viaje imposible. Para tal efecto, llenó su globo de un gas inventado por él, que era el resultado de la combinación de una cierta substancia metálica o semimetálica de un ácido muy común. Este gas es una de las partes constituyentes del nitrógeno, considerado hasta entonces como irreducible y su densidad es treinta y siete veces menor que la del hidrógeno. Por tanto, hemos llegado aquÃ, fÃsicamente hablando, al dominio de la fantasÃa. Pero, esto no es todo.
