Edgar Poe y sus obras
Edgar Poe y sus obras La representación tuvo lugar y produjo un terror glacial; la lucha comenzó. Peters y sus dos compañeros, ayudados por Tigre, triunfaron y se quedaron solos a bordo con un marinero de nombre Parker que, al no haber perecido, se unió a ellos.
Pero entonces sobrevino una terrible tempestad. El barco, vÃctima del balanceo, se inclinó sobre un costado y la estiba desplazada por la inclinación, lo mantuvo en esta terrible situación durante algún tiempo, si bien al fin se alzó un poco.
Aquà llegan las extrañas escenas de hambre y todos los intentos fallidos por llegar a la despensa se describen de una forma arrebatadora.
En el más terrible de los sufrimientos, se produjo un incidente aterrador, muy propio del genio de Poe.
Un barco es avistado por los náufragos, un gran bergantÃn–goleta, de aspecto holandés, pintado de negro, con un mascarón de proa llamativo y dorado, se acerca poco a poco, luego se aleja, y más tarde regresa; parece seguir un rumbo incierto. Finalmente, en una última orzada, llega a acercarse apenas a veinte pies del Grampus. Los náufragos pueden ver su puente. ¡Horror! ¡Está cubierto de cadáveres! ¡No hay a bordo un ser viviente! ¡SÃ, un cuervo que se pasea por en medio de aquellos muertos! Luego, el extraño barco desaparece, llevándose consigo la vaguedad horrible de su destino.