Edgar Poe y sus obras
Edgar Poe y sus obras Excavando un camino en la roca blanda, llegaron a una hendidura por la cual vieron la región llena de salvajes atacando la goleta que se defendía a cañonazos, pero al final la goleta fue tomada e incendiada, volando en pedazos en medio de una terrible explosión que hizo perecer a varios miles de hombres.
Durante largos días, Gordon y Peters vivieron en el laberinto, alimentándose con avellanas. Gordon llegó a conocer la forma exacta del laberinto, que desembocaba en tres abismos de los cuales proporciona el dibujo en su narración, así como el de la reproducción de ciertas muescas que parecían haber sido grabadas sobre la piedra pómez.
Después de varias tentativas sobrehumanas, Peters y Gordon consiguieron volver a la llanura. Perseguidos por una vociferante horda de salvajes, felizmente llegaron hasta un bote, donde un indígena se había refugiado y pudieron hacerse a la mar.
Estaban, entonces, en el océano Antártico «anchuroso y desolado, a una latitud que excedía de los ochenta y cuatro grados, en una frágil canoa y sin más provisiones que las tres tortugas».
Hicieron una especie de vela con sus camisas. La vista de la tela afectaba singularmente a su prisionero, quien nunca se decidió a tocarla y parecía tener horror a lo blanco. Sin embargo, continuaban avanzando y llegaron a una región nueva y asombrosa.