El Chancellor
El Chancellor SUFRIMIENTOS. — LLUVIA BENÉFICA. — SE RECOGE EL AGUA EN LA BARRICA Y EN LAS VELAS, PERO LA DE LAS VELAS SE PIERDE
16 de enero.
TODOS estamos tendidos sobre las velas, y tan inmóviles y silenciosos que, si pasara a nuestro lado un buque, la tripulación de éste creerÃa haber encontrado una balsa llena de cadáveres.
Sufro horriblemente. En el estado en que se encuentran mis labios, mi lengua y mi garganta, ¿podrÃa comer? No lo creo; pero, esto no obstante, mis compañeros y yo nos dirigimos mutuamente miradas feroces.
El calor hoy es más fuerte que de ordinario y el cielo está tempestuoso. En el espacio se condensan gruesos vapores, pero me parece que puede llover en todas partes menos en esta balsa.
Sin embargo, todos miramos cómo se condensan las nubes, con avidez, y tendiendo los labios hacia ellas. El señor Letourneur levanta las manos suplicantes hacia el cielo despiadado.
