El soberbio Orinoco
El soberbio Orinoco PRIMER CONTACTO
En Las Bonitas, su residencia oficial, vive el gobernador militar, del que depende el Caura, es decir, el territorio regado por este importante tributario. El pueblo ocupa, en la ribera derecha del río, el sitio que en otra época poseía la misión española de Altagracia. Los misioneros han sido los verdaderos conquistadores de aquellas provincias hispanoamericanas, y no ven sin envidia que los ingleses, los alemanes y los franceses intenten convertir a los indios salvajes del interior. Así es que siempre son de temer los conflictos.
El gobernador militar hallábase entonces en Las Bonitas. Conocía personalmente a Miguel, y sabedor de su partida hacia el curso superior del Orinoco, en cuanto el barco ancló, apresuróse a ir a bordo.
Miguel presentó sus dos amigos al gobernador. Cambiadas las naturales demostraciones de simpatía, éste les invitó a almorzar al siguiente día en su residencia. Aceptaron los sabios, pues el tiempo que había de durar la escala del Simón Bolívar (hasta la una de la tarde) lo permitía. Partiendo a dicha hora, quedaba tiempo para llegar la misma tarde a Caicara, donde desembarcarían los pasajeros que no iban a San Fernando o a otros pueblos de la provincia del Apure.
