El Testamento de un excéntrico
El Testamento de un excéntrico LAS GRUTAS DE KENTUCKY
Según la cotización del mercado de Chicago, que las otras ciudades no tardarían en seguir, el papel de Lissy Wag fue entusiásticamente solicitado, llegando a situarse a tres contra siete. El temor de que la joven careciese de la fuerza necesaria para resistir las fatigas de aquellos cambios de lugar, y por otra parte su enfermedad, fue la causa de que anteriormente disminuyera la confianza que inspiraba. Pero la salud de la jugadora número 5 nada dejaba ya que desear. Además, la segunda jugada, en la que había obtenido doce tantos, era muy buena, puesto que por un seis doble era enviada al Estado de Kentucky. Este viaje era únicamente de unos centenares de millas, y Kentucky ocupaba en el mapa la casilla 38. De ello resultaba que Lissy Wag había franqueado en dos saltos más de la mitad de las sesenta y tres casillas. Así, pues, no nos extrañará que Jovita Foley agitase triunfalmente el pabellón amarillo atribuido a su amiga, y que se considerase ya dueña de los millones de William J. Hypperbone.
En el supuesto de que Lissy Wag se hubiera interesado en los augurios que a su favor se hacían, y en el entusiasmo del público, hubiera podido mostrarse orgullosa a su regreso a Chicago.
