Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos CUADERNO PRIMERO
A la memoria de Edgard Poe.
A mis amigos de América.
I
Nadie, sin duda, prestará fe a esta narración, titulada La esfinge de los hielos.
No importa. En mi opinión, conviene que vea la luz pública. Cada cual es libre de prestarla o no crédito. Difícil sería, tratándose del comienzo de estas maravillosas y terribles aventuras, imaginar lugar más apropiado que las islas de la Desolación, nombre que les fue dado en 1779 por el capitán Cook. Después de lo que he visto durante mi estancia en ellas en 1809, puedo asegurar que merecen el lamentable calificativo dado por el célebre navegante inglés. Con decir islas de la Desolación, todo está dicho.
