Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos -No debemos olvidar, señor Jeorling-dijo,-que el mestizo ha conservado la esperanza de que Arthur Pym, después de ser arrastrado al través del mar antártico, ha podido llegar a alguna tierra más meridional..., donde aun estará vivo.
-¡Vivo, después de once años en los parajes polares! exclamó Jem West.
-Es bastante difícil, capitán, lo confieso-respondí-, y no obstante, pensándolo bien, ¿sería imposible que Arthur Pym hubiera encontrado más al Sur una isla semejante a la de Tsalal, donde William Guy y sus compañeros han podido vivir durante el mismo tiempo?
-Imposible, no, señor Jeorling. Probable, no lo creo.
-Y hasta-añadí, y siempre en el terreno de las hipótesis,¿por qué vuestros compatriotas, después de abandonar a Tsalal, y arrastrados por la misma corriente, no habían de poder reunirse con Arthur Pym allí donde tal vez ...?
No acabé, pues, tal suposición; no hubiera sido aceptada, y no había para qué insistir, en aquel momento, en el proyecto de ir en busca de Arthur Pym, una vez encontrados los hombres de la Jane..., si es que los encontrábamos... El capitán Len Guy volvió al objeto de la conversación.