Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos En aquel momento, se presentaron a nuestra imaginación las abominables escenas de las que el Grampus fue teatro, y en la que Dirk Peters mató a Ned Holt, el hermano de nuestro maestro velero.
¿Llegaríamos alguna vez tales extremos?
Sin embargo, antes de proceder a las instalaciones de una invernada para siete u ocho meses, ¿no sería lo mejor abandonar el ice-berg, si era posible?
Sobre este punto llamé la atención del capitán Len Guy y de Jem West.
La respuesta a esta pregunta era difícil, y, fue precedida de largo silencio. Al fin, el capitán Len Guy dijo:
-¡Ese será el mejor partido; y si nuestra embarcación pudiera contenernos con todas las provisiones necesarias para un viaje que había de durar tres o cuatro semanas por lo menos! yo no dudaría en volver a darnos al mar para tomar la dirección Norte.
-Pero-hice observar-nos veríamos obligados a navegar contra el viento y contra, la corriente, y apenas si nuestra goleta podría conseguirlo... mientras que continuando hacia el Sur...
-¿Hacia el Sur?-repitió el capitán Len Guy, que me miró como si hubiera querido leer hasta el fondo de mi pensamiento.