La casa de vapor
La casa de vapor ¿Cómo se les caza? Generalmente en un kiddah (recinto rodeado de empalizada). Cuando se trata de capturar un rebaño entero, los cazadores, en número de trescientos o cuatrocientos, bajo la dirección especial de un yamadar o sargento indígena, les van rechazando poco a poco hacia el kiddah, donde les encierran, los separan unos de otros con el auxilio de elefantes domesticados y adiestrados para este objeto, les traban las patas traseras, y la captura queda hecha.
Pero este método, que exige tiempo y cierto despliegue de fuerza, es con frecuencia ineficaz cuando se trata de apoderarse de los machos ya muy crecidos. Estos, en efecto, son más suspicaces y bastante inteligentes para forzar el círculo de los ojeadores y evitar su prisión en el kiddah. Por eso, hembras domesticadas se encargan de seguir a los machos durante algunos días, llevando a su espalda sus mahuts envueltos en mantas de color oscuro, y cuando los elefantes, sin sospechar nada, se entregan tranquilamente a la dulzura del sueño, son capturados, encadenados y llevados cautivos, sin haber tenido tiempo de saber lo que les pasaba.