La caza del meteoro
La caza del meteoro No sin alguna emoción —decÃa— ponemos en conocimiento del público los extraños fenómenos de que hemos sido testigos, hechos que tienden a destruir las bases de la ciencia astronómica.
Nuestras comunicaciones anteriores han informado al público de que la marcha del bólido de Whaston m ha experimentado perturbaciones sucesivas y sin interrupción, cuya causa y ley ha sido imposible precisar hasta ahora. No dejaba ese hecho de ser muy anormal; pero aun cuando fuesen anormales, no por ello eran contrarias a los datos de la ciencia, y si su causa permanecÃa desconocida, podÃamos acusar de ello a la imperfección de nuestros métodos de análisis.
Pero hoy no sucede ya lo mismo. Desde anteayer, 30 de mayo, la marcha del bólido ha sufrido nuevas perturbaciones, y estas perturbaciones se hallan en absoluta contradicción con nuestros conocimientos teóricos mejor cimentados.
Esto quiere decir que debemos perder la esperanza de encontrar jamás una explicación plenamente satisfactoria de ello, no siendo aplicables en este caso los principios que tenÃan fuerza de axiomas y sobre los cuales reposan y han reposado siempre nuestros cálculos.