La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas Saliendo, pues, aquel dÃa de su camarote, Fix apareció en el puente con intento de ir al encuentro de Picaporte con señales de la mayor sorpresa. Picaporte se estaba paseando a proa cuando el inspector corrió hacia él, exclamando:
—¡Vos aquà en el Rangoon!
—¡El señor Fix a bordo! —respondió Picaporte, absolutamente sorprendido al reconocer a su compañero de travesÃa del Mongolia—. ¡Cómo! ¡Os dejo en Bombay y os encuentro en camino de Hong Kong! Entonces, ¿también estáis dando la vuelta al mundo?
—No —respondió Fix— y pienso detenerme en Hong Kong, al menos durante algunos dÃas.
—¡Ah! —dijo Picaporte que tuvo un momento de asombro—. ¿Y cómo no os he visto desde la salida de Calcuta?
—Cierto malestar… un poco de mareo… He guardado cama en mi camarote… El golfo de Bengala no me prueba tan bien como el Océano de las Indias. ¿Y vuestro amo el señor Phileas Fogg?
—Con cabal salud y tan puntual como su itinerario. ¡Ni un dÃa de atraso! ¡Ah, señor Fix, no lo sabéis; pero también está con nosotros una joven señora!
—¿Una joven señora? —respondió el agente, que aparentaba perfectamente no comprender lo que su interlocutor querÃa decir.