La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas Desde 1756 —época en que se fundó el primer establecimiento inglés en el sitio ocupado hoy por la ciudad de Madrás—, hasta el año en que estalló la gran insurrección de los cipayos, la célebre CompañÃa de las Indias fue omnipotente. Iba agregando a sus dominios poco a poco las diversas provincias adictas a los rajaes por medio de rentas que no pagaba o pagaba mal; nombraba un gobernador general y todos los empleados civiles y militares; pero ahora ya no existe, y las posesiones inglesas de la India dependen directamente de la Corona.
Por eso el aspecto, las costumbres, las divisiones etnográficas de la penÃnsula, tienden a modificarse diariamente. Antes se viajaba por todos los antiguos medios de transporte, a pie, a caballo, en carro, en carretilla, en litera, a cuestas de otro, en coach, etc. Ahora unos barcos de vapor recorren a gran velocidad el Indus y el Ganges, y un ferrocarril, que atraviesa la India en toda su anchura ramificándose en su trayecto, pone a Bombay a tres dÃas tan sólo de Calcuta.
El trazado de este ferrocarril no sigue la lÃnea recta a través de la India. La distancia a vuelo de pájaro, no es más que de mil a mil cien millas, y los trenes, aun con la velocidad media, no emplearÃan tres dÃas en el trayecto; pero esta distancia está aumentada en una tercera parte al menos, por la curva que describe el camino, elevándose hasta Allahabad, al Norte de la penÃnsula.