La vuelta al mundo en 80 dÃas
La vuelta al mundo en 80 dÃas 
Las bayaderas de Bombay.
Superfluo es insistir aquà en qué ceremonias, siendo todo ojos y oÃdos Picaporte contemplaba tan curiosas ceremonias para ver y escuchar, y dando a su fisonomÃa la facha del papanatas más perfecto que imaginarse pueda.
Desgraciadamente para él y su amo, cuyo viaje por poco comprometió, su curiosidad lo llevó más lejos de lo que convenÃa.
Después de haber visto ese carnaval parsi, Picaporte se dirigÃa a la estación, cuando al pasar por delante de la admirable pagoda de Malebar Hill tuvo la desventurada idea de visitarla por dentro.