Las Indias Negras
Las Indias Negras -¡Eh! ... ¡Harry! ¿Crees que lo que te he dicho sobre Nell es en serio?
-No, Jack.
-Pues bien; ahora sí voy a hablar en serio...
-¿Y tú puedes hablar con seriedad, Jack?
-Eso no lo sé. Pero si puedo dar un consejo a un buen amigo.
-Te escucho.
-Mira, Harry. . ., tú amas a Nell ... y con todo el amor que ella merece. Tus padres la adoran como si fuese una hija. Tú harás lo que quieras, pero. . . ¿Por qué no te casas?
-Y para poder hablar así... ¿tú sabes, Jack, qué es lo que piensa Nell?
-Todos lo sabemos menos tú. Por eso no tienes celos de mí ni de nadie... y ya me voy. La escala está bajando ...
-Un momento, Jack. Quiero decirte algo ...
-Bueno, pero apúrate ...
-No tengo que ocultar a nadie que amo a Nell y que mi mayor deseo sería casarme con ella... pero dime con franqueza: si estuvieras en condiciones de casarte con una ciega que tiene la seguridad de poder ver al poco tiempo. . ., ¿te casarías o esperarías a que recuperase la visión... ?
-Desde ya que esperaría -respondió Jack.