Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur -¡Bien, bien!, mi querido Edward, si estos desdichados logran volver a su patria, te deberán esa indecible felicidad.
- ¡Volverán! Este documento es sumamente claro y explÃcito como para que, sin vacilar, Inglaterra vuele en socorro de sus tres hijos perdidos en una costa desértica. Ya lo han hecho por Franklin y muchos otros y lo harán también por los náufragos de la Britannia. Y haré también saber a sus familiares que no está perdida toda esperanza. Y ahora, amigos, subamos a cubierta que ya debemos estar cerca del puerto.
En efecto, el Duncan que venÃa a toda marcha, costeaba en aquel momento la isla de Bute, dejaba a estribor Rothesay* con su encantadora ciudad recostada sobre un fértil valle. Después entró en el golfo, evolucionó frente a Greenwich* y, a las seis de la tarde, ancló al pie de la roca de Dumbarton, coronada por el célebre castillo de Wallase, el querido héroe de Escocia. Allà se despidieron con un fuerte abrazo lady Elena y su esposo; ella irÃa a Malcolm Castle con el mayor y él viajarÃa directamente en tren a Glasgow. Antes de marchar habÃa confiado un mensaje al telégrafo eléctrico; era el siguiente anuncio para ser publicado en las páginas del Times y del Morning Chronicle:
Para conocer algunos datos sobre el paradero