Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur
Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur La gracia de su presentación mostraba la amabilidad de este viajero. Su nombre era, además, muy conocido por lord Glenarvan quien sabÃa del mérito de sus trabajos geográficos que lo hacÃan uno de los más distinguidos sabios del mundo, asà es que le tendió cordialmente su mano y luego le preguntó cuándo habÃa llegado a bordo. La respuesta de Santiago Paganel aclaró el misterio. Se habÃa trasladado hasta Glasgow en tren, luego un carruaje lo dejó frente a lo que él suponÃa el Scotia, en el que tenÃa reservado el camarote número seis. La noche estaba oscura y no vio a nadie, rendido por un viaje de treinta horas, buscó descansar; más aún, deseaba permanecer acostado y evitar asà el mareo de las primeras horas de la travesÃa y se habÃa dormido como un lirón durante treinta y seis horas.
Todo quedaba explicado: el viajero francés se habÃa embarcado por error en el Duncan cuando toda la tripulación estaba en la catedral, pero, ¿qué dirÃa ahora cuando le advirtieran de su error?