Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur

Los Hijos del Capitán Grant en la América del Sur

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Lady Glenarvan no quiso presenciar aquella inspección del cadáver y se retiró. El tiburón aún se agitaba en su agonía. No era de un tamaño extraordinario, medía algo más de tres metros y su peso era de alrededor de trescientos kilos,, pero era conocida la ferocidad de esta especie. El enorme escualo* fue abierto a hachazos; el estómago completamente vacío -se veía que hacía tiempo que ayunaba-tenía clavado el anzuelo. La búsqueda no había dado resultado y ya iban a tirar sus restos al mar cuando el contramaestre advirtió un extraño bulto en los intestinos.

-¿Qué diablos será eso? -exclamó.

-Una piedra -respondió un marinero-, que el pícaro se habrá tragado para lastrarse.

-Yo creo -dijo otro-que debe ser una bala que se le clavó en el vientre y que, por supuesto, no pudo digerir.

-Cállense todos -gritó Tom Austin, el segundo del yate-¿no ven que el pícaro era un borracho perdido y, apurado por beber, se tragó vino y botella también?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker